ya no escribo, básicamente
ya no tengo tiempo ni para mirarme cada vez que paso frente a un espejo
ya no paro a pensar cómo, ni porqué, ni cuándo.
ya no hago ocio
ya no programo mi agenda de salidas, amigos, ni actividades mías
ya se me desdibuja mi yo entre ahora y antes.
hace un año y medio de Franco,
de no ser yo más mi centro sino él.
de él ser mi todo.
el tiempo de una mamá no para.
el significado del tiempo como mamá, cambia radical,
inimaginablemente.
la vida se complejiza en la apuesta a una familia, de un modo hermoso
y sospecho que cada vez más...
Y a veces, por momentos, ni hay palabras.