sábado, 2 de noviembre de 2019

Relato de una mamá (a 2 años de su bebe)


Algo tan increíble y hermoso de repente se vio empañado. Ni bien nació mi bebe, el médico algo me advirtió sobre lo sucedido y sólo recuerdo que me dijo que tendríamos mucho laburo por delante. En el quirófano al terminar de parir y sin saber sobre p.b.o., no tomé dimensión… Pero al día siguiente se me cayó el mundo a pedazos. Mi bebé tenía ¨un brazo de trapo¨ como sale metaforizado en revistas. Me recuerdo en shock. Mi embarazo sin problema, sólo quería apretar el botón de rewind, no podía asimilarlo, no entendía nada… Y había que esperar… en principio una semana. Los días eran demasiado largos y la angustia desgarradora. No podía conectar con nada ni nadie… Me quería morir.
Con el pasar de esa semana, la evolución de mi bebe no fue mejor. Ni con el pasar de los días… 
Me metí en grupo de padres con hijos con una p.b.o. y me llené de información, alguna que me sumó y otra que no tanto… Acudí a una psicóloga que me recomendó alguien del mismo equipo médico de mi bebé pero sólo me sirvió a los efectos catárticos. Tuve que explicarle lo que estaba viviendo, lo que era una parálisis braquial obstétrica y eso, me pareció invalidante. Me abordó desde las etapas del duelo… No volví a ir.

Mi hijo requirió intervención quirúrgica a sus 3 meses de vida. Previo a eso, análisis de sangre y una mieloresonancia. Cada paso fue muy difícil, solitario, angustiante. Yo sentí que lo que viví no entraba, no estaba desarrollado en ningún manual.

Reviviendo los hechos, no sé cómo hice. Me acuerdo que muchas veces la sensación que tenía era de que no podía pararme, que no podía seguir, pero me paraba igual.
La operación de mi bebe de 3 meses tardó 8 horas. No tengo palabras para poner en palabras eso. Y no me olvido hasta hoy la cara del médico, los ojos transparentes de Mariano, contando luego de la misma lo impresionante de la gravedad de su lesión.

El pronóstico de mi nene no es de una recuperación total, pero no nos condicionamos al mismo… Sabemos que el recorrido es largo, que vendrán otras operaciones… Nada fácil… Pero vivimos un día a la vez.
Todos en casa tenemos ayuda psicológica. 
Me doy cuenta que nos abrimos camino cuando hacemos foco en aceptar lo sucedido y valorar que nuestro hijo está bien...  Qué es lo que nos demuestra con cada sonrisa!