el otro día leía entre tantas cosas que uno puede leer por redes
una que me dejó pensando...
y yo tan por tendencia siempre más bien abierta
terminé de leerlo y pensé: interesante, adhiero...
hoy ya por dormirme pues entonces pensé una posible respuesta a tales ideas leídas:
se trataba de la maternidad, ella separada con hijo pequeño y la cuarentena...
lo duro del encierro con criatura-s y demás, si lo sabremos otros padres y madres!
pues pensar en los separados que se turnan al hijo es como a una fantasía cuasi erótica!
y la escritora reflexionaba sobre el rol materno y lo que tiene en juego,
versus al paterno...
revisando que no estaba bueno lo que la idea y concepto de madre sostiene desde y a través del tiempo... de la madre abnegada y mujer relegada...
y sí, me pareció bueno...
pero, recostada en mi cama relajada sentí entre mi,
que la maternidad es quejarse un poco del agobio en gran parte
y también saber que pasará... que crecerán...
y que el desquicie de esto es que cuando te van necesitando menos, extrañas el antes!
no hay ningún otro vínculo así
a quien le darías tu vida de ser necesario,
por ende un periodo de tu vida, no es tanto...
que lo que tiene de agobiante
los cuidados que requieren nuestros hijos
es lo que le hace lo que es, tal vez...
que mater y paternando es otra manera más
de ser y saber igual que un otro
nos acerca e iguala de maneras increíbles en los sentires
si fuera más fácil
no sería el cambio total de propio paradigma que es
a partir de tener un hijo,
no se es ni se será más el-la de antes.
y pienso que, tal vez,
todo lo malo junto con lo bueno
lo hace así de único