lunes, 19 de abril de 2010

Tomás





Llegó cargando a su bebe rosa envuelto en su brazo largo y la gorda chocha.
Se me llenaron los ojos de lágrimas;
Tanto planear y procurar estrategias y lo azaroso qué magnífico resulta!

Las personas parecen no cansarse de hablar de las vidas de los demás;
De acuerdo al plan maestro se miden ellos entre sí:
Quién es el más apto para ser padre, quién para doctorarse... bla bla bla.

No se me cruzó ni desde el primer momento desacreditar a mi primo como futuro padre,
por pensar, ser y vivir de manera diferente.

Hay quienes jamás podrían aceptar lo distinto. Y distinto Tomás, es precioso.
No somos todos parte del mismo protocolo y cada uno hizo y hace con lo que le tocó, lo que puede.

Todos necesitamos el amor de algo en qué creer, el amor de alguien y a quien aferrarnos.
Esa nueva vida es la vida nueva de mi primo.

Los cuadros más hermosos, los humanos.