siento que de algún modo esperar un bebé es como a un acto de magia...
sé bien que no es fácil tenerlo, ni todo lo que viene...
el deseo de un bebé también es desde un lugar algo mágico, esa magia del amor...
el amor...
un bebé, fruto de un amor.
ese amor que se siente el que es, el que tiene que ser.
el fruto que lo valdrá, por siempre, todo.
y no hay garantías.
uno quiere para siempre, para ese bebé, todo lo más feliz que sea posible...
y será hacer en cuerpo y alma lo que esté a mi alcance,
esto es lo único que puedo prometerte, mi bebé.