Lo vi recién llegado desde el marco de la puerta, gritando, atado, como si estuviese poseído...
Resultó ser que me tocó armar su acompañamiento terapéutico y resultandome a mi tan fuerte, no me restaba sino yo misma arremangarme...
Primer acompañamiento a persona con contención mecánica... Y a laburar el impacto que algo tal produce.
En principio me sentí desbordada... Le daba de comer y escupía. Tiraba el suero por momentos. Atinaba a querer mostrármela... Hasta una vez se hizo caca y se metía la mano adentro del pañal. (Cuando los enfermeros entran a hacer su labor, no se fijan quién ve o no... Por lo que por momentos ves adentro de la Clínica en general, a los pacientes como Diox los trajo al mundo... Lo cual no encuentro necesario!)
Delirios y alucinaciones constantes... Con breves momentos de lucidez. Nada de gritos ya, sino susurros inentendibles más bien. Y yo ahí, con sus dos manos atadas, procurando interacción entre chasquidos con los dedos, ruidos con la boca, símbolo de la paz, y manos que se agarran...
Un par de días después... Llegué y me encontré con que D no estaba más contenido... Lo cual me dio alegría por un lado y me produjo temor en lo personal. Nos pusimos a jugar los 3, con su papá también, a pasarnos la pelota de tenis de mano en mano y en un momento se le transformó la cara, a una con odio, y me apunto con la pelota... Chajjj pensé... Este hoy me emboca! Se quedó su papá todo el día, para mi tranquilidad mental.
El siguiente, día satírico fue ya que estábamos solos, y cerca de él, si se rascaba la nariz me alarmaba como si me fuera a pegar... Me ligué una patadita más bien simbólica y vaya a saber porqué... Pero todo bien.
Fui sabiendo de D por sus papás y de toda la familia en general... Una familia más... Típica.
Me costó al principio. Uno intenta meterse en su delirio, pero no lo descifro. Lo cual me frustra un poco.
Al 5to día de su acompañamiento, con cansancio de por medio, me siento particularmente apegada a él.
Intento capaz algún día no ir yo a laburar y me pasa que siento que no puedo... Siento que no puedo largarlo.
Le gusta la voz muy suave, lo cual encuentro especialmente complicado con mi vozarrón. Si le hablas mucho te calla... Lo cual me hace gracia. Sonríe muy lindo, se me hace que "cuando vuelve". Tiene obsesión por las aberturas; La puerta tiene que estar cerrada y la ventana al principio no podía estar abierta. Apunta alguien. Cuando alguien o algo no le gusta lo sopla.
Hoy miramos juntos por la ventana. Él se fijaba en cosas y yo trataba de articularlo con algo para estar con él. No me acuerdo cómo exactamente, pero nos dimos un abrazo, yo le di un beso y él me dio otro. Y qué se yo, ya siento algo tan intenso que no tiene palabra.
Horas y horas con él en un cuarto, y todo lo que lo fui conociendo sin darme cuenta! No hay dudas de que mi profesión es sobre dar amor.