Hace una semana en una de esas cápsulas para resonancias magéticas,
y con la inyección intravenosa de gadolinio, pensé en los enfermos terminales.
Me angustié pensando que yo no podría dar batalla a algo así.
Una puta resonancia magnética me angustia de tal modo... Más tanto más, no sé cómo haría.
Mamá vino hoy y me contó sobre alumnos de colegios especiales, en sillas de ruedas,
que pintan con la boca... Y yo sé que soy tan blandita.
Papá se enfureció conmigo ante mi angustia y obtusa forma de autopercepción.
Pero es que todos queremos sentirnos bien y lindos,
y encontrar quien nos ame y que todo vaya bien...
Y espero eso mismo.