Por primera vez yo me animaba a decir, a hacerme cargo de que necesitaba, a mostrarme totalmente enamorada, sin más. Y me di la pera contra el piso, al caerme del pasamanos.
Y sigo sin saber un carajo qué quiero y cómo se hace. Y él, felizmente de novio. Él lo logró. Yo, atascada en el mismo lugar. Él y todos los que me dolieron, y los motivos que al día de hoy no sé cuáles son, que aún reviso.
Y sí, una racionaliza, y el dolor se va. Pero esa imagen por la que me volvía loca el pibito, vuelve en una canción y todo se va a la mierda... Las mil veces que escuchas ese tema.
Qué manera de haberme hecho mierda... Por no saber: qué quería ni cómo se formaba un vínculo, ni mínimamente en esos tiempos.
Hasta aprender lo que mierda sea que tengo que... A veces, me pienso y actúo como si todo me importara 3 carajos... Boicoteando y pudriendo todo. Qué difícil es cambiar los modos, volver a mostrarse y saber cómo.
Quisiera volver al encantamiento aquél, previo a fracasos y frustraciones y desangramientos. Realmente quisiera eso.