Mis viejos, hicieron lo que les salió y lo que pudieron.
Hoy, sin rencores, ni particularmente malos recuerdos, por mucho trabajo terapéutico y personal de por medio.
Haría distinto, desde luego, y es tema mío y de mi pleno
derecho.
En el sentido más profano, amo profundamente y siento mucho respeto
por los papas que tengo.
Me hicieron a mi. Buenas personas, de gran corazón y éticos.
Me enseñaron lo que realmente es importante y hace a la felicidad.
Padres amorosos, que a sus hijos, todo. Y así yo voy, llena
de amor.
Si algo en la vida no temo y me nace naturalmente es sostener, maternar… Tan de mi casa... Mi profesión indicada!
Y mi hermano alado, mejor amigo, espejo reflejo. Misma sangre, mirada de mi mirada. Mi amor a él hasta el cielo.