sábado, 18 de enero de 2014

y no lo soñé

Anoche hablando con una amiga me acordé...

Hace algunos años, se me hacen muchos... (2006)
Buscaba aire, y entonces había ido a Mar del Plata.
Entre desolada soledad que sentía y el alma partida,
un día de sol de invierno salí de paseo yo conmigo.

Caminando por la rambla me hice amiga de un grupo de chicos, que me invitaron a almorzar con ellos.
Me despedí y seguí mi self-trip hacia uno de mis lugares más magnánimos, la escollera norte.
Allí entre olas bravuconas un chico surreal me habló con simpatía de su vida.

Un día que pensaba de rajante soledad,
que nunca la es.

De vez en vez cuando me acuerdo,
siento enrarecidos los sucesos,
yo fui protagonista de eso.
Y no lo soñé, por una foto lo sé.


















"Yo canto mis soledades porque me sobran",
me encanta siempre cuando escucho del Sabina.
Y olé.
Allí ella, gran amiga eterna
de las más sabias.
A partir de la que todo se construye.