Como un lunes más, abrí la puerta de la sala y ahí estabas.
Fue instantáneo, cómo me llenaste toda el alma.
Sonriente, brillante tu mirada.
Todo lo iluminabas hablándome del hombre araña:
que deseas que te muerda una araña cuando seas grande para convertirte en Peter Parker.
Yo te dije que vos vas a ser mucho más copado que el hombre araña.
Yo te dije que sos lo más, y hermoso.
Y no puedo escribirlo... No hay nene más lindo.
Mis mañanas de sus besos y cariño
es de un amor infinito.