¨Mi nene¨ con quien trabajo por tercer año consecutivo, es mágico.
Con su cuadro de autismo fluctuante, siempre logra mil y un veces, asombrarme.
Tras días muy muy difíciles, tocaron estos 2, que se portó mejor...
Y todo, él, lo embelleció... Yo no me imaginaba que la reacción de alegría de alguien pudiera hacerme sentir aún más plena. Y él, lo logró.
Hablando con su mamá, contándole de mi embarazo, no pensé que estuviera realmente escuchando,
y desde atrás en mi auto, dejó de dibujar en el vidrio empañado y se iluminó de alegría,
diciéndome lo feliz que lo ponía que yo tuviera un bebe en la panza.
Recuerdos que no voy a borrar.
Él, que siempre será mi antes y después.
Desde como aprendí a cuidarlo cuando era tan chiquito, pulguita al que levantaba como si nada, hasta el día de hoy, que lo leo y lo conozco como unos pocos.
Fran despertó en mi lo más parecido que yo jamás conocí a ser una mamá. Desde sus ¨ma¨ fallidos a mi, hasta yo adorarlo como lo hago más allá de sus peores conductas y reacciones explosivas... Aprendí lo que es amar por sobre todo, con la paciencia que implica y confirmé la mamá que sería algún día.
Yo voy a tener un Fran, como le dijo a Francisco, su mamá.
Un Fran que siempre voy a llevar en el corazón y mi Fran, que será mágico y perfecto a su modo.