Hijo:
Yo había descreído de príncipes azules hace mucho... Pero un ángel me mandó uno del cielo, tu papá.
Poco antes de concebirte, habíamos hablado con tu papá de tenerte. A tu papá, básicamente desde que lo conocí sentí su deseo por serlo y, sentí que sería un gran papá, por ser la persona que es.
Te decía, que lo habíamos hablado, un poco desde un fuerte y loco sentimiento teniendo en cuenta que no llevábamos tanto tiempo juntos, y todo lo demás desde el deseo y nuestro amor... Es así, como luego de esa conversación mágica, él me dijo que para Papa Noel pediría un bebé...
Y llegaste vos para Enero... Por lo que tu cuento está lleno de encantamientos hijo, porque para nosotros Papá Noel, también existe.
Te cuento que tu papá tiene la mano más linda del mundo, vas a ver cuando se la agarres. Vas a ver que es una mano mágica justamente que te hace sentir protegido y que todo va a estar bien.
Tu papá sabe escuchar.
Tu papá es serio cuando tiene que serlo y sabe ser muy divertido.
Tu papá es cariñoso y atento.
Tu papá es protector.
Tu papá te va a hablar de las cosas más interesantes y diversas y contarte cuentos.
Tu papá te va a hacer reir y jugará con vos.
Tu papá es sabio.
Tu papá va a ser el mejor papá para vos.
Cuando la prueba de embarazo nos dió positiva, un 20 de febrero, él al rato se me acercó y me expresó lo feliz que lo ponía ser tu papá, junto conmigo.
Si a mi me da susto, tu papá calmo y amoroso, me dice que todo va a ir bien porque básica y fundamentalmente sos el fruto de nuestro gran amor.
Tu papá es lo más grande que hay.
Hijo nuestro, gracias por la bendición de convertirnos en mamá y papá y conformarnos como familia.
Muchas palabras en este escrito que te conformarán y marcarán por siempre.