jueves, 22 de febrero de 2018

ojo con los espejitos de colores

para entrar en el grupo ¨para saber con quíen parimos¨ me preguntan un par de cosas de lo que han sido mis recorridos con las llegadas de mis dos hijos...

con mi primer nene seguí con mi mismo ginecólogo, también obstetra. hacia el último tramo del embarazo mi nene comenzó con líquido amniótico bajo. mi médico me habló de la posibilidad de hacer una cesárea, ante lo cual me puse a llorar... como si en mi estúpida mente el hacerme una cesárea significara que yo estuviera fallada. seguimos esperando, hasta que comencé con un atípico sangrado, el bebé con taquicardia y llegó esa afortunada cesárea que permitió su perfecta llegada a este mundo.
recién puérpera, entre las mezclas de hormonas, me costaba organizar la llegada al mundo de mi bebé... y despotricaba de la atención de la anestecista de guardia y mi obstétrica.
todas boludeces, al final de cuentas.

con mi segundo nene... la sucesión de hechos resultan hoy de terror. cambié de médico. fui donde uno que ponía linda música de fondo. del estilo idiota ¨pro parto¨... ¨te mereces parir¨ me dijo como a la tercer vez que me realizó la maniobra de Hamilton.
el muy inoperante esperaba que yo tuviera un bebé de 3,500 kg. cuando mi primer bebé nació con 4kg y por estadística los segundos nacen aún más grandes! aún lo estoy esperando a ese bebé que él decía... siendo mi marido y yo también grandotes!
cuestión que sí, parí. un día en el cual me encontraba con una migraña fuertísima, me indujeron el parto con oxitocina, generándome unas náuseas y colitis tremendas.
parí a un bebé de 4,115kg, que se quedó atascado a la altura de los hombros. y ante esto, el genio del médico no es que aplicó un protocolo de ciertas maniobras para el caso, sino que me hizo kristeller y tironeó de la cabeza del bebé, produciéndole una parálisis braquial obstétrica (p.b.o.).
y aquí estamos hoy. caí en el mundo de esta lesión, en el rango más grave de la misma. en el rango que deja impactados a los profesionales que vemos. en el rango en el cual el neurocirujano post operación nos dijo que la lesión era de una severidad impactante, como hacía mucho no veía.

claramente con mi primer obstetra, ni muchos otros, nos hubiera pasado esto.
ya que parí post cesárea de 2 años atrás y ahora puedo ver la falta de cuidados de mi médico ¨pro parto anti recaudos¨

todo tarde, pero seguro.
hoy no despotrico por boludeces...

me compré todos los espejitos de colores. di con un médico negligente, a quien seguro todo le va bien, mientras no se le presenten complicaciones...

di con un médico fundamentalista de ¨devolverles el parto a las mujeres¨
sabiendo yo muy bien que el parto es de quien llega a este mundo.

di con un médico cuya falta de cuidado
nos dañó de por vida.

y que también pudo habernos infringido un daño MUCHO peor.