domingo, 18 de febrero de 2018

de a un día a la vez

la vida misma nos la dio en la pera con una prueba tremenda,
de esas de las que no se sigue siendo el mismo...

el principio fue durísimo:
ese bebé que gesté 9 meses en mi panza, perfectamente
fue lastimado por una persona al nacer.

los primeros días los sentí surreales
una pesadilla de la cual despertaría
que pronto aparecería el botón de rewind
pero no.

me leí todo lo compartido en el grupo de papas con hijos con pbo,
mientras esperábamos la evolución que hacía mi bebe
para saber de qué tipo de lesión se trataría...

y a partir de haber caído en este mundo
nos sumergimos en lo  más profundo, en el tipo de lesión más severa.
y de la noche a la mañana incorporamos
palabras como secuelas y atrofia.

la vida nos la dio en la pera con una de esas pruebas, tremendas...
y muy de a poco estoy cada vez más segura
que a esta prueba la vamos a hacer mierda.