sábado, 3 de octubre de 2020

una experiencia como profe de ¨sado¨ en clase virtual

 me bajaron línea de que debía abordar tema en cuanto a la participación juvenil.

en principio me sentí interrumpida a lo que venía dando y confusa sobre dónde conseguiría contenidos de tinte políticos digamos... pensaba entre mi que materias tales construcción de la ciudadanía y o ciudadanía y trabajo corrían con ventaja en relación a mi materia, salud y adolescencia.

cuestión que revisando los índices de los libros que me brindaron en este contexto de ASPO, eureka!

encuentro el mismísimo tema. me apunto lo que me interesa y armo una presentación más bien breve, siempre buscando y persiguiendo no dar clases embole...

arranca la clase virtual vía zoom... me siento algo nerviosa porque no es un tema del cual pensaba que podría hablar demasiado... no fui a colegio con ¨centro de estudiante¨ ni nada parecido... y no me destaqué como estudiante en ser una pensadora y o innovadora de nada...

la clase que pensé que duraría una media hora, duró una, con el corte de oferta de zoom gratuito... los alumnos, todos y todas, volvieron a entrar. 

todos los alumnos compartieron opiniones y aportaron zarpado!

yo me encontré a mi misma hablando cual pez en el agua, super cómoda y todo se fue hilvanando y generando tanto sentido.

me preguntaron hacia el final cuándo sería la próxima clase... y les dije que semanal o quincenal, y me pidieron clase semanal.

el primer trimestre cuando arrancamos con la virtualidad, el classroom parecía vacío y alguna clase virtual estuve sóla... con el correr del tiempo, la conectividad por parte de muchos, los que pueden, fue mejorando. 

clase a clase virtual conozco a algún alumno nuevo, acceden a prender sus cámaras sólo para eso.

una satisfacción enorme, el poder del encuentro entre alumnos y docente! me siento agradecida de darme a los alumnos/as y el feedback que recibo de su parte.