Ya es un número que no incita a seguir contando para adelante...
Pero son y serán los que son, ni menos ni más.
Con cada año todo se vuelve más y más real.
Asusta todo lo que uno va dejando... Y a la vez hace a la libertad.
Vuelvo más a mi, a aceptar y ser finalmente,
sin jugar más a actuarme distinta.
Soy muy estructurada en mi caos.
Amo las agendas.
Algunas palabras me encantan y no tanto otras ni su significado.
Neurótica total ante decisiones que debo tomar.
Amo a mi familia y todo lo que hacemos y compartimos día a día.
Amo ser la mamá de Lean y Fran y es lo más difícil de mi vida.
Aún no me siento satisfecha laboralmente, pero anhelo con calma y lo intento.
Amo a mi compañero y como con el tiempo hemos ido mejorando juntos.
Amo este momento de la vida en el cual me pienso y recuerdo de pibita y todo lo que ha sido.
Hermosa incierta vida,
que vivimos con la osadía de poder decir
tanto y todo
todo el tiempo.