refracción
Releí la primera parte de ¨la insoportable levedad del ser¨.
Los sentimientos del uno por el otro de Teresa y Tomás.
Durante la lectura no sentí que me chocara como cuando tiempo atrás. Y al terminar sentí esa sensación de rajante, entre melancolica y dulce, realidad.
Un hombre que no puede intimar, hasta que se encuentra con Tesesa a quien siente proteger, resistiendose también. Su necesidad de otras mujeres, siendo distinto el sexo de dormir con. Una mujer que sufre por infidelidades del hombre a quien quiere y se queda igual, y puede hablarse. (No como Victoria que a la primera de cambio problemática se va bien a la mierda, no yendose a ningún lado, al final de cuentas...). Un paralelismo entre qué es lo pesado y qué es lo liviano en la vida; Entre si hay algo que tiene que ser o no son más que invenciones de las mentes... Una necesidad capaz absurda de para siempre, capaz no.
Ella se va. Él va tras ella. Y el relato termina con una persona que se va a dormir al lado de otra sintiendo una especie de tensión en su estómago.
Me entristece el cuadro y por otro lado lo puedo entender. Porque por otro lado sentí que me pasó. Si encuentro a un ¨MI¨ hoy: ¿ no sentiría lo mismo que ya he sentido? Sentí y pensé y temí... ¿Y ahora qué?