Terminando mi mañana laboral, un mensaje de mi amiga de toda la vida en el cual me preguntaba si podía acompañarla por la tarde a hacerse una ecografía. La emoción que sentí fue inmediata y al mismo tiempo las obligaciones que pesan: en las tardes de viernes doy 3 horas de clase de inglés que se me pisaba con la invitación. Sin dudarlo demasiado llamé a mi directora y le dije que estaba descompuesta... Mis chicos estarían bien sin mi y yo, decidí que tenía que estar en una de esas situaciones que son para toda la vida recordar.
Cuando mi amiga tuvo a su primer angelito yo no estuve cerca, por lo que claramente, esta vez, no me pienso perder nada...
Fue algo maravilloso! Mi amiga tiene un bombito de 3 meses, y por dentro un bebito flotando cuyo cuerpito pude ver y su corazón latir escuchar. La vida más magnífica y la emoción y admiración más profunda.
HOLA JOSEFINA!