domingo, 31 de diciembre de 2017

una estúpida crónica, que se iba escribiendo sola

las boludeces de la época sobre el parto natural lograron afectarme
y tras no haber podido ¨parir¨ a Franco, perseveré estúpidamente para la segunda vuelta

estúpidamente me admiraba de aquellas minas que habían parido
e idealizaba que sería lo más sano por ¨natural¨

estúpidamente fui con mi obstetra a decirle lo que no me había gustado anteriormente
y él, sin más, me sugirió que siguiera un camino distinto en tal caso...

y eso hicimos, estúpidamente!
estúpidamente fui donde un obstetra que se sugería desde las corrientes estúpidas: ¨naturistas¨

tozuda y estúpidamente tildé a marido de exagerado cuando me dijo que le habían dicho
que Hector Beccar Varela no era de fiar;

y marido, estúpidamente, no me agarró de las mechas
y combinó turno con un tercer médico obstetra de su confianza y reconocimiento

y acá estamos,
muy seriamente... con el alma en pena

de tener un bebecito perfecto y precioso
al que hay que arreglarle el brazo