Estoy sentada en el sillón del living y Tita se hace presente con ruidos y miradas para llamar mi atención... Respondo a su llamado pensando que quiere mimos, a los cuales responde con muchísimo entusiasmo. Me dejo llevar por sus pasos y llegamos a la cocina. Allí se queda inmutable apuntando con su hocico a un plato de carne que dejó mi vieja para mi.
S.N.M.