aquella (lejana) primera vez
ninguna relación interpersonal íntima que tuve fue normal o mantuvo un fluido curso...
roturas de corazón al rolete... la piba siempre buscaba amor.
para empezar, me acomplejé con el primer beso... cómo diablos se besaba?
tal fue que le dije al chico de seguir al día siguiente y zasss... lo interpretó cual rechazo y hasta que se le pasó practiqué con otro.
al cambiar de colegio un chico flirteaba conmigo... tranzamos dos días seguidos y luego sencillamente hizo de cuenta que no nos conocíamos. (luego terminó siendo un amigo, pero jamás volví sobre eso, lo que sí tengo pendiente!)
entre pitos y flautas... se hizo la hora de mi primera vez!
no embocaba con relaciones así que... sin formalismos, en puerto otro que marplatense y porteño lo encontré. uff!!! la adolescencia a flor de piel! solía apartarme de mi grupo social, odiaba las masas y a la sociedad! aislada así lo conocí... jugabamos a los jueguitos, lo que realmente me parecía divertido, y hablábamos de música (cuándo no, yo). no me atrajo en principio por fuera y voilá, allí la magia. mantuve los vínculos más extraños, pero aquél fue genuino, tan sincero... (tanto para v!)
me acordaba recién... por las calles él abrazándome por detrás, fuerte, caminabamos sincronizados... el pallier del edificio donde me ahorcó (adolescencia masoquista la mia!), aquél momento mirando tele en el futón en el cual atrás mio apoyó su cara entre mi pelo respirando fuerte. y otro momento en que me derritió en el cual le di un golpecito y me cuestionó que porqué hacía eso si lo que quería era abrazarlo. qué maderfaker de chambon!
obvio, me involucré y la limé... pero se me pasó con el tiempo y hoy por hoy contamos el uno con el otro. llegamos a ser amigos bastante íntimos. siempre digo que mi primera vez quedó prolija en mi estantería como a recuerdo bonito.
lejos del ideal y cursilería... fue genial.