domingo, 23 de abril de 2006

.S.

Y el muy sádico siente que sigue ganando.
Sigue osando jugar, sin importarle nada más.
Y pareciera que con su deseo alcanzara para que se lleve a cabo la partida.
Pareciera poseedor de fuerzas amor. Que el muy estúpido no sabe aprovechar.
No puede ver.
Está perdido en su imaginaria siniestra identidad.
Se piensa, se empeña en ello, pensándose así magnifico.
El muy idiota se construye y se manifiesta como quiere. Pero no sabe que pierde el tiempo.
Es tan arrogante, tan soberbio que se piensa perfecto y superior.
Ahora se haya probándose a sí mismo... Poniendo a prueba lo que se construyó.
Se piensa `capo` por joder a `pendejas`, cogérselas para después, irse a la mierda.
No entiende ni sabe un carajo.
Aún ni hizo media vuelta, como para darse cuenta que la estrategia no está en cómo joder y lastimar, sino en ganar-se ser querido. Poder-se sentir amado.
En dar y recibir. Y poder hacerlo.
Cursilería. Pero capítulo no conocido por él.

Pobrecito... Y yo que proyecté en él tanto...
Qué idiota realmente yo también!


.Victoria
20-7-5 (6 am. aprox.)