domingo, 23 de abril de 2006

___ DEJÁ DE CALLARTE ___



Sentir que toque el cielo con las manos.
Sólo fue un instante, fugaz.

No quiero perderme más.
¿Pero dónde y en qué encontrarme?

Sensaciones aberrantes me toman,
las cuales no dejo de evitar.
Es una adicción; Malestar adictivo.
Extremo excesivo, retroalimentativo.

Y es tiempo de aprender a manejarlo, a controlarlo.
Ya no quiero perderme más.
Ya no quiero hacer y ser la que fui.
Ya no quiero ciertas imágenes, piezas de mi.

Experiencias me impulsaron al cambio.
Personas; Y que ya no están.
Algunas para bien, otras no lo sé, y otras para mal.

Por la noche la soledad desespera, a mi me desespera.
¿Y por qué? Resignificar, de eso se trata.
Pero hay personas que me trajeron hasta acá
y cómo duele ahora que no están.

Y me pregunto;
¿Por qué ese aferramiento?
¿Por qué no separarme de aquellos que se separaron de mi?

¿Por qué me apego? ¿Por qué el apego?
¿Que hacer ahora que ya no quiero vivir más
como antes me auto-hacia creer feliz?

¿Cómo ser ahora feliz?

"El que no arriesga no gana", se dice;
Tendré que animarme a dejar de `dibujarmela`,
de reconocerme, de respetar mis ganas.
Ya no quiero salir mucho para, a veces, volver.
Ahora me quiero quedar y permanecer en mi -lugar.
Ya no quiero alterarme más. Ya no quiero irme de mi.
No quiero no vivir.

Vivir, como eso implica...
Y tal vez eso consista en unos días y otros no,
unos días ser feliz, y otros días triste.

Discernir, aunque duela... Aunque me duela.
Victoria, dejá de callarte cuando en realidad, no queres salir/te!


10.4.5