Cuadros Dentro de Cuadros
Líneas de pensamiento... DE MI.
Tarde de domingo. Conversaciones telefonicas que se hilbanan unas a otras.
Sábado por la noche y festejo de cumpleaños de Lu: 7 princesitas se reúnen por tal evento.
Cena y luego devenir de a qué lugar ir. Malucco Beleza terminó siendo núcleo.
Debido a la cola, buscamos un lugar previo donde esperar tomando algo hasta que la cola dismuyera y así entrar fácilmente.
En frente a Malucco un bar, sucucho, antro como diríamos las nenas de ciertas zonas con cierto estilo de vida.
Presupuestos intrínsecos de la vida cotidiana.
Ingresamos con pánico, allí no hay chicas y chicos vestidos con Levi's, ni Rapsodia, ni Paula Cahen D' Anvers, ni Akiabara, ni Wanama, ni Ayres... Ni rubios, ni de ojos claros...
Miramos despectivamente, entre risas nerviosas y burlonas.
No es Mint, no es Roxy, no es Pacha, no es Rumi, ni Asia de Cuba...
Es para nosotras un antro, un sucucho.
Las 7 princesas brillan y los demás nos miran.
Miradas que nos culpabilizan, que dicen, preguntan porqué estamos ahí. Que porqué no nos vamos adonde pertenecemos.
Que qué necesidad tenemos de mostrarnos ahí, almidonadas...
Mi miseria:
Por descarte, porque se determinó ese lugar, es que entré. Despectiva. Asqueada. Intolerante. De paso. Soberbia.
No cambie por largo rato mi posición. (Porque nosotras hablamos, nos regimos por 'posiciones')
Un hombre cuando eramos 4 en la mesa conversando, se aproximó a hablarnos, al que le miré fijamente y le pedí por favor que se retirase. Desde mi 'superioridad'.
Conversando con un chico (el mas 'rescatable', 'mejor vestido', 'de mi mayor cotidianeidad') me contestó que era de Valentin Alsina. La chica de Ooooolivos, sólo atina a pensar: A la mierda!! Y, 'zona de pobreza importante'. Mi aprendizaje social, mi adaptabilidad al medio me hace poder simpatizar de alguna forma, le nombre 2 minutos (banda de punk rock nacional), y, es por como 'conozco' Valentin Alsina por ser un tema que se titula de esa forma y que describe en cuanto al mismo: "Barrio obrero".
Con el pasar del tiempo, nos relajamos y lo pasamos bárbaramente.
Pasamos una noche de la hostia, de puta madre!
Conversando de a ratos con Sebastián (el chico de Valentin Alsina), recuerdo hoy domingo que en un momento y fuera de contexto porque más no recuerdo, me dijo que tenía sentimiento de inferioridad.
Es lo que me lleva a DESPERTAR.
Nosotras pasamos una noche de la puta madre... Pero las miradas incriminantes no cesaron. El desconsuelo dubitativo del entorno se mantuvo constante. Por qué estabamos ahí? Qué necesidad teniamos?
Me levanté resacosa y me acordé de Sebastián. Recordé su comentario y que sin dificultad ahora era fácil de relacionar.
Durante la conversación; buena onda (como decimos nosotras, cuando la noche 'explota' y es todo risas y excesos, "es buena onda"... No 'da' ponernos a hablar de nada serio...), desde mi realidad relacioné lo que él me dijo con lo que puede tener que ver mi problema relacionado al término inferioridad en esta sociedad: La imágen: Más flacura, más belleza de la estereotipada.
Le hablé de autoestima (término socialmente 'de onda')...
Mi miseria.
Implícito es a lo que se refería él, que es a lo que se referian en sus miradas hacia nosotras, todos los demás.
Por qué estamos ahí? Para hacerlos sentir infelices? Para recordarles lo que no son ni van a ser?
Qué miserables NOSOTRAS que somos!
Por lo que se llega a la denotación lógica, la necesidad (como alguna vez escuché de la misma en relación al término) de nivel social, grupos sociales, clases sociales...
Mi sensación cuando entré... La combino, la interactúo con las enseñanzas de mis viejos, con uno de mis yoes más infantes, con otro adolescente y con uno actual y confluye en pensarlos por ejemplo a mis viejos, quienes ni mirarían cómo esta vestida la gente de su entorno; sí, quienes factorizarían la calidez humana, el 'nivel' de humanidad de esos demáses. Es como y cuando me empiezo a sentir menos miserable. Es como me empiezo a UBICAR. Es lo que me regresa a lo que REALMENTE ES.
Mi yo más infante, el más puro, inocente, ingenuo, amoroso, pacífico, igualitario. Mi yo adolescente, hippie, comunista.
Mi yo actual, el más miserable a primeras... Pero que tras pulirlo un poco... Es cuando realmente ha de brillar verdaderamente.
Es como termino por tener una imágen de todo el lugar de anoche, con ellos y nosotras, pero un TODO.
Gente aglomerada, con la misma finalidad en la vida, LA DE SER FELICES. Es a lo que apuntamos todos los seres humanos.
No existen distinciones. No existe superioridad ni inferioridad.
Somos todos iguales.
Invenciones superfluas son las que nos desembocan en miserables.
Y en relación a Sebastián: Le dí mi teléfono. Me sentí al principio de mis pensamientos un poco pilla, descartando el poder llegar a tener algo con alguien como él, más que un rato; 'Divertida' de que me llamase y yo previamente sabiendo esto, pero tras haberle dado a entender cuando él intentó hablar sinceramente de su sensación, que yo no soy una chica de Olivos a la que le interesen ciertos factores.
Atiné a alimentar mi narcisismo, sintiéndome una estrella. Pero hay ciertos papeles que mejor ni porque sí, tratar de jugarlos.
Si bien alimento mi ego, sería a demasiado alto precio. Por qué jugar con los sentimientos de alguien? (Sabiendo lo que eso es, habiendo sentido tan a flor de piel lo que es!!) NO.
Me humanizo. Me sincerizo. Juego limpio.
Y en ese momento nuevamente puro, me termino por preguntar: Y por qué no habría de enamorarme de un chico como Sebastián?
Me sonrío y no encuentro negativas.
Me sonrío y me despierto de tanta miseria.
Me sonrío y termino por darme cuenta que es lo que sí se trata de amor-enamoramiento y qué NO lo es!
Recuerdo de un viaje en colectivo: Subió una mujer africana, negra azabache y me produjo el encantamiento mismo que me produce Angelina Jolie, en su blancura facial angelical combinada con esa mirada escabrosa, oscuramente clara.
Y recaigo en la cuenta de que la belleza se extiende más allá del estereotipo a mi alcance a mi cercana visión; el de la piba flaca, vestida y con corte de pelo con onda. Qué ninguna belleza es más que otra!
Caigo en la cuenta de la diversidad en sus extensiones más y mááás amplias.
Contrasto mi trato hacia aquél hombre que se acercé a la mesa interrumpiendo, molestándome y por eso yo pedirle que se retirase, con la misma acción por parte de algú rubio de ojos celestes en un bar 'de onda'. Contrasto que a uno lo rajo y al otro lo aguanto. Y lo aguanto por miedo a que de rechazarlo me insulte, y al otro lo rechazo porque no he de sentir que tenga con que rebajarme (!!!!!). Simbiótica enfermedad esta de ser ser humano...
Saco en limpio que he de decir lo que pienso pese a todo. Tanto así al feo como al lindo, como a todos más allá de su aspecto.
Y ese "he de decir lo que pienso"... Debiera ser tanto más extenso (Pero a eso estoy apuntalando...)
Con respeto, no hay que callar, pero con respeto.
Y esto es lo que hoy manifiesto. No es mi intención la de pertubar a nadie, ni la de armar un debate. Es mi subjetividad más al ras, más sincera, más expuesta.
Tanta es la basura toda alrededor, que algo de esta índole me hace apreciar la belleza, que la hay, y todo alrededor.
Reconocernos. En esta sociedad actual de diversidad (excesiva) en tantos aspectos, de sin compromisos, de no involucrarse. Yo me involucro: Empiezo conmigo.
Nadie es perfecto.
Yo soy por demás imperfecta... Pero sobre ciertos esquemas (primarios: mis pas, mi yo infantil), trato de ser MEJOR.
Y creo que eso se relaciona con sincerarse, reconocer que no pensamos todo rosa sino, que muchas veces, todo lo contrario.
Si no hay sinceridad, honestidad... Que no haya nada!!
Como ser SINCERO con alguien si uno no lo es consigo mismo...
MAGIA VENENO (Salud)
Victoria
13/5/05