domingo, 15 de noviembre de 2009

Carta a mi (yo) Prima



Aquella persona cuya presencia te abriga.

Siempre la tuve 'en lo alto',
incluso, desde lo bajo.

No lo sé porqué.
Siempre sentí sus palabras,
como a sabores.
Sentir que la sentía.

Su forma de vida
encantadora,
para la propia mía.

Pero no había linealidad;
había 'otras veces'
en que me daba cuenta que
nada ni nadie es tanto.

La sensación de calidez permanece así y todo,
hoy, ahora,
que nada ni nadie somos tanto.
Y el pensarla me da nostalgia,
pero el sentirla me abriga.

Mi vacío:
que se ahonda por querer tenerla acá,
conmigo, cuando más la necesito;
y que me llena,
una lejanía castradora.

...
Y me llena,
saberla bien, y en paz,
donde ella desea estar.
Donde ella esta bien.



A Paula.
13/11/5 & 2.3.6