el viento
Me gusta reir.
Me gusta el viento y las olas que provoca.
Me gusta cuando río hasta sentir hacerme pis,
me gusta el relajo de las carcajadas como a risas de chicos.
Y el viento, que cuando en-nosotros mismos,
sopla y recuerda el son de la naturaleza, su divinidad primera.
El mar, vaivén oleoso y pacífico,
bello encuadre de la calma y el revuelo
de lo mismo, en tiempo distinto.
Fluir, entre el viento y la risa,
surfear, remar, navegar océanos
riendo ingenua y agraciando la realidad, la rutina,
cuanto pueda.
Mía, simple, manera;
Que aprendí del viento.